PARA LOS QUE SE SIENTEN SOLOS

fot.Flavio Spugna/flickr.com
fot.Flavio Spugna/flickr.com

 

-¡Buenas noches! -dijo el principito.
-¡Buenas noches! -dijo la serpiente.
-¿Sobre qué planeta he caído? -preguntó el principito.
-Sobre la Tierra, en África -respondió la serpiente.
-¡Ah! ¿Y no hay nadie sobre la Tierra?
-Esto es el desierto. En los desiertos no hay nadie.. -dijo la serpiente.

-¿Dónde están los hombres? -prosiguió por fin el principito. Se está un poco solo en el desierto…
-También se está solo donde los hombres -afirmó la serpiente.

¿Estaba en lo cierto la serpiente? ¿Puedes sentirte solo entre la gente? ¿Qué pasaría si el Principito viniese a nuestro planeta hoy en día? ¿Podría sentirse solo entre los miles de millones de personas? Podríamos conseguirle un teléfono móvil, para que pudiese llamar y escribir a la gente. Podríamos registrarle en Skype y hacerle un perfil en Facebook. Obviamente, tendríamos que darle un smartphone o un portátil y mostrarle cómo funcionan. ¿Y sabes qué? Creo que durante mucho tiempo fingiría que no entiende nada, para que nos quedáramos y habláramos con él, tanto como fuera posible y no le dejáramos solo con la pantalla del ordenador.

¿Estaba en lo cierto la serpiente? ¿Puedes sentirte solo entre la gente? Tal vez tú también tienes muchos contactos en tu teléfono y cientos de amigos en tu perfil de Facebook, pero cuando llega la noche, todo se vuelve tranquilo y finalmente estás solo, ¿no te sientes extrañamente solitario?

Dado que hay más de 7 mil millones de personas en esta tierra – nadie puede decir que está solo. Pero ¿qué pasa con esos miles de personas solitarias (en nuestro mundo tecnológicamente avanzado), que tratan de calmar su soledad a través de las drogas, el sexo, el trabajo, el deporte y muchas otras actividades, que no quitan su malestar interior?

Así que la serpiente tenía razón… Puedes sentirse solo entre la gente. Para evitar la soledad, una persona necesita de otra persona, pero la verdad es que la soledad no va a desaparecer, hasta que, además de estar en contacto con otras personas, no empecemos una relación con Jesús.

¿Y qué decir de Sta. Faustina? ¿Se sintió alguna vez sola?

En su Diario escribió: “Aunque la tierra está tan poblada, yo me siento sola y la tierra es para mí un desierto espantoso…” /D. 918/ “Hoy me siento tan abandonada en el alma que no sé explicármelo.  Me escondería de la gente y lloraría sin cesar; nadie comprenderá al corazón herido del amor, y cuando éste experimenta abandonos interiores, nadie lo consolará” /D. 943/.

Faustina, como cualquier persona, a veces sintió la dolorosa soledad, pero no se derrumbó, ni la llevó a la depresión o la desesperación. Ella sabía dónde buscar ayuda, e incluso cuando se sentía sola, ¡sabía que nunca estaba sola! Descubrió la soledad en su vida como un espacio de encuentro. Ella entendía que hay momentos de dificultad en la vida, momentos de abandono y de falta de comprensión por parte de los demás, pero no tenía miedo de esos momentos, porque en su corazón encontró la presencia constante de Aquel que es el amor y la misericordia.

“Siento que Dios está en mi corazón (…) Con Él voy al trabajo, con Él voy al recreo, con Él sufro, con Él gozo, vivo en Él y Él en mi.  No estoy nunca sola, ya que Él es mi compañero permanente…” /D. 318/

Así que, ¿tal vez la soledad no es tan terrible? Cuando llega la noche, todo está en silencio, te quedas solo y te sientes solo… – No huyas de ese sentimiento, no cojas el teléfono, no enciendas el ordenador. Recuerda a Faustina – la patrona de los que se sienten solos. Puede que tu soledad sea una invitación a… ¿un encuentro?

Hna.M. Emanuela Gemza ZMBM

Dodaj komentarz

Twój adres email nie zostanie opublikowany. Pola, których wypełnienie jest wymagane, są oznaczone symbolem *